Crearon el sello “Arroz Entrerriano”: qué requisitos deberán cumplir los productores
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El Gobierno provincial creó el sello de calidad “Arroz Entrerriano”, una distinción destinada a identificar, revalorizar y promocionar el cereal producido íntegramente en Entre Ríos. La medida fue establecida mediante el Decreto N° 2999, firmado por el gobernador Rogelio Frigerio y el ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo.
La iniciativa había sido impulsada por la Secretaría de Industria, con el acompañamiento técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Fundación Proarroz.
El nuevo sello buscará destacar la calidad y el origen genuino del producto, además de proporcionar una herramienta que permita mejorar su posicionamiento en los mercados nacional e internacional.
El distintivo podrá ser utilizado por quienes cumplan con el Protocolo de Calidad de Arroz Entrerriano incorporado al decreto. El documento contempla condiciones relacionadas con las semillas, la producción, la recolección y el procesamiento.
Uno de los requisitos centrales establece que todas las etapas de la cadena deberán desarrollarse dentro del territorio entrerriano. La disposición comprende el cultivo, la cosecha, el secado, la elaboración y el envasado.
De esa manera, el sello permitirá identificar un producto cuyo proceso completo tenga vinculación con Entre Ríos. La Provincia buscará que sea reconocido por su calidad, inocuidad, sabor y comportamiento durante la cocción.
El protocolo contempla el empleo de semillas adaptadas a las condiciones agroecológicas de la región. Entre ellas se especificó la utilización de la variedad Gurí-INTA CL, desarrollada mediante trabajos de mejoramiento genético.
También se establecieron exigencias vinculadas con la recolección y el procesamiento del cereal. El cumplimiento de esas pautas será necesario para acceder al uso de la identificación provincial.
El Ministerio de Desarrollo Económico quedó facultado para dictar las normas complementarias y establecer los procedimientos que resulten necesarios para implementar la distinción.
Los fundamentos del decreto destacaron la relevancia económica y productiva que posee la actividad arrocera para Entre Ríos. El cultivo llegó a la provincia en 1932, inicialmente en San Salvador, y posteriormente se extendió hacia diferentes puntos del centro y el norte entrerriano.
En esas regiones también se instalaron establecimientos dedicados al procesamiento y al agregado de valor. Actualmente, San Salvador cuenta con una importante capacidad molinera y puede procesar más del 50% de la producción nacional.
El Gobierno provincial resaltó que las características agroecológicas de Entre Ríos, junto con el trabajo de mejoramiento genético realizado por el INTA y la Fundación Proarroz, permitieron obtener variedades con un elevado potencial de rendimiento y calidad culinaria.
A partir de esas condiciones, la Provincia consideró que el arroz entrerriano posee posibilidades de ingresar a mercados exigentes. Para ello, sostuvo que resultaba necesario contar con una identificación que garantizara y promocionara su calidad e inocuidad.
El protocolo fue elaborado con información aportada por la industria arrocera y documentación producida por organismos públicos y privados. El INTA participó de ese proceso y brindó el aval técnico correspondiente.
Fuente: https://www.elonce.com/



